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Cepillado de la piel


El cepillado de la piel a menudo se realiza como parte de una dieta sensorial. Proporciona un aporte táctil así como un aporte propioceptivo profundo. El mismo se puede realizar para proporcionar una mayor entrada para el “buscador”, así como para ayudar a desensibilizar el “evitador” a ciertos toques / estímulos.

¿Qué utilizar?

Si tienes un cepillo para la piel, genial! Puedes comprar uno que nosotros recomendamos aquí. Si no tienes uno, puedes usar un cepillo para el cabello de cerdas suaves, un pincel o incluso una manta de lana.

Esta técnica proporciona la mayor cantidad de estímulos para su hijo/hija sobre la piel desnuda, pero de ser necesario, permita a su hijo/hija dejarse la ropa puesta y aplicar el método por encima de la misma.

Algunos niños que son hipersensibles pueden no tolerar el cepillado directamente sobre la piel y actuar sobre la ropa primero puede ayudarlos a ser más tolerantes a este nuevo tipo de aporte táctil. Lo más importante es que si su hijo/hija se aleja de usted o le pide que se detenga, no lo fuerce a continuar. Aliéntelos a participar dejándolos que lo cepillen a usted o a su animal de peluche favorito. Si su hijo/hija no quiere quedarse quieto durante este proceso, ¡está bien! Busque un juguete, un libro para mirar o simplemente cepille la piel a escondidas (o al menos una parte de ésta) mientras juegan.

Cómo realizar el cepillado

El cepillado de la piel se realiza con pasadas largas, firmes y siempre en la misma dirección que el cabello. En general, evite cepillar la barriga y la cara, ya que algunos niños pueden reaccionar de manera muy fuerte y/o negativa a ésto, si su sistema nervioso no está procesando correctamente la información táctil. Sin embargo, si el niño le pide que se le cepille la cara o el estómago, está bien hacerlo.

Comience cepillando firmemente desde la parte superior de los hombros y el cuello con movimientos largos por la espalda, hacia las caderas, repitiendo este movimiento para cubrir toda la espalda, cepillando únicamente en la dirección del cabello. Cepille todos los lados de los brazos y las piernas, comenzando por los hombros y las caderas y continúe hasta los dedos de las manos y los pies.

Cepillar las manos y los pies puede funcionar bien para desensibilizar si su hijo/hija es sensible a las texturas, las costuras de los calcetines y el recorte de uñas. Además, si su hijo/hija tiene problemas con los cortes de cabello y el cepillado del mismo, use el cepillado empezando en el cuello, comenzando gradualmente cada trazo más arriba de la cabeza y el cuero cabelludo a medida que se sienta más cómodo con él.